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  CONSEJO INTERNACIONAL DE TRATADOS INDIOS

“WORKING FOR THE RIGHTS AND RECOGNITION OF INDIGENOUS PEOPLES"
   
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  GANANCIAS PARA UNOS CUANTOS O ALIMENTOS PARA TODOS

Soberanía y Seguridad Alimentaria para eliminar la globalización del hambre Declaración del FORUM DE ONGs dirigida a la Cumbre Mundial de la Alimentación

Roma, Italia 17 de noviembre de 1996

PREAMBULO

Durante los próximos minutos escucharán ustedes las múltiples voces de la sociedad civil hablando como una sola voz. Representamos a más de 1200 organizaciones de unos 80 países de todas las regiones de la tierra.  Queremos traerles el mensaje de los más de mil millones de personas hambrientas y desnutridas del mundo, en su mayoría mujeres y niños. A través de consultas a nivel regional y mundial hemos descubierto y reafirmado nuestra solidaridad recíproca. Nuestra visión colectiva estriba en el hecho de saber que la seguridad alimentaria es posible. Lamentamos contar con tan sólo cuatro minutos para compartir con ustedes esta visión.

Ante todo, declaramos que el de alimentarse es un derecho humano fundamental. Todos tienen el derecho a acceder en todo momento y con seguridad a agua y alimentos nutritivos y libres de peligro para la salud, en la medida necesaria para sostener con dignidad una vida sana y activa.

No se puede utilizar ni los alimentos ni el hambre como un arma política nacional o internacional. No se puede negarse el acceso a los alimentos a ninguna nación, ni a ningún grupo étnico o social por razones políticas, económicas, religiosas ni de ningún otro carácter. Los embargos o las sanciones internacionales que afectan a las poblaciones son incompatibles con la seguridad alimentarias. Los que se encuentran actualmente en vigor deben eliminarse.

El hambre y la desnutrición que hoy agobian al mundo constituyen una vergüenza contra la cual es imperativo que todos actuemos. Al mismo tiempo, insistimos en que son los gobiernos los responsables primarios y máximos de la seguridad alimentaria nacional y mundial.
Entre los representantes de la sociedad civil reunidos en el Foro de ONG existe pleno consenso sobre algunas de las causas fundamentales de la inseguridad alimentaria.

La globalización de la economía mundial, unida a la falta de control sobre las grandes transnacionales y a patrones de consumo excesivo han incrementado la pobreza en el mundo. Hoy la economía mundial se caracteriza por desempleo, salarios bajos, destrucción de las economías rurales, y la quiebra de las familias agricultoras.

La agricultura industrial, la cría intensiva de ganado y la sobrepesca están desplazando a la producción tradicional, envenenando el planeta y a todos los seres vivos que lo habitan. Las exportaciones subvencionadas, los precios artificialmente bajos, la práctica constante del dumping y hasta algunos programas de ayuda alimentaria están incrementando la inseguridad alimentaria y haciendo que las personas dependan de alimentos que no están en condiciones de producir. El agotamiento de las reservas mundiales de grano ha aumentado la inestabilidad de los mercados, en detrimento de los pequeños productores.

La agricultura familiar y los miembros vulnerables de la sociedad se ven obligados por las políticas del FMI y del Banco Mundial a pagar el precio del ajuste estructural y del reembolso de la deuda. Muy a menudo las políticas nacionales descuidan precisamente a estos grupos. La corrupción de muchos funcionarios públicos socava en su raíz todo esfuerzo en pos de la seguridad alimentaria.

La proliferación de las guerras y de los conflictos civiles constituye cada vez más una fuente de hambre e inseguridad alimentaria. El hambre y la desnutrición son más graves en los casos en que aquéllos se combinan con desastres naturales.

PROPUESTAS DE LA SOCIEDAD CIVIL PARA ALCANZAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA

La sociedad civil propone un nuevo modelo de acción para lograr la seguridad alimentaria, modelo que pone en tela de juicio muchas de las hipótesis, las políticas y las prácticas actuales. En efecto, nosotros proponemos un modelo de descentralización económica y política como desafío al actual y a la concentración de riqueza y poder que el mismo ha creado hasta amenazar la seguridad alimentaria mundial, la diversidad cultural y los propios ecosistemas que sustentan la vida en nuestro planeta.

De dicho modelo alternativo ponemos de relieve seis elementos fundamentales y los pasos a darse para su desarrollo y realización. Es preciso buscar una solución integrada, por lo cual se requiere actuar simultáneamente en cada una de dichas áreas.

1.    Es preciso reforzar la capacidad de los pequeños productores, con inclusión de mujeres, Pueblos Indígenas, y jóvenes, asi como los sistemas alimentarios locales y regionales.

1.1    Todos los aspectos de la alimentación y la agricultura han de reorientarse a favor del pequeño productor. Esto significa prestar a las asociaciones de agricultures apoyo técnico, gerencial y financiero, así como acceso directo a los mercados. Significa, además, conceder mayor importancia a una agricultura urbana segura y sostenible.

1.2    Las mujeres desempeñan un papel fundamental en la seguridad alimentaria, y se les debe garantizar el derecho a los recursos productivos e iguales oportunidades para aprovechar y desarrollar sus capacidades.

1.3    Se precisa una reorientación de recursos en favor de los productores de alimentos y sistemas alimentarios locales y regionales. Los recursos para la inversión deberían hacerse disponibles mediante la exención y el alivio de la carga de la deuda, y mediante la redistribución de la cooperación internacional existente y la asignación de recursos adicionales por parte de los países ricos que deberían cumplir con su compromiso de destinar el 0,7 por ciento de su Producto Nacional Bruto a la ayuda oficial al desarrollo.

1.4    A la agricultura familiar se les debe asegurar el acceso a los sistemas de información y comunicación.

2.    Es preciso invertir la concentración de la riqueza y del poder, y prevenir su ulterior concentración. En particular:

2.1    Se debe aplicar inmediatamente una reforma agraria en favor de los pobres rurales que vayan a trabajar la tierra y debe darse prioridad al desarrollo rural integral.

2.2    Los recursos genéticos son de importancia fundamental para la seguridad alimentaria y nunca deben ser objeto de derechos de propiedad intelectual.  Los derechos de los agricultores y de las comunidades y los derechos de los Pueblos Indígenas deben ser definidos por ellos mismos e implementados en los ámbitos nacional e internacional.

3.    Es preciso cambiar por un modelo basado en los principios de la agricultura ecológica los sistemas agrícolas y de producción de alimentos que se fundan en recursos no renovables afectando adversamente el medio ambiente.

3.1    Es preciso reorientar los servicios nacionales e internacionales de investigación, educación y extensión hacia la incorporación del paradigma agroecológico, con el patrimonio de conocimientos y experiencia del agricultor local que forma parte del mismo. Se deberìa llevar a cabo un mapeo agroecológico para evidenciar las áreas de degradación parcial o total del medio ambiente.

3.2    Para prevenir y mitigar las consecuencias negativas de la sequía y la desertificación, es preciso asegurar el acceso a los recursos hídricos y una gestión sostenible de los mismos, así como la rehabilitación, conservación y uso sostenible de la vegetación natural.

3.3    Se deberían adoptar políticas y prácticas favorables a la producción agrícola ecológica, con miras a reducir o eliminar el uso de pesticidas y otros productos agroquímicos.

3.4    Los precios de los productos agrícolas deberían reflejar los costes ambientales y sociales de la agricultura industrial para evitar una competencia deshonesta con la agricultura sostenible.

3.5    Es preciso garantizar a todos una dieta diversificada, aceptable desde el punto de vista cultural y equilibrada, y alimentos de alta calidad y libres de peligro.

4.    La responsabilidad primaria de garantizar la seguridad alimentaria recae en los gobiernos y los estados. Es preciso reforzar la capacidad de éstos de desempeñar tal papel, y dar realce a mecanismos que aseguren su responsabilidad.

4.1    Es preciso poner en práctica a nivel nacional políticas que permitan vencer la pobreza garantizando a todos medios de sustento sostenibles, possibilidad de empleo para todos y llevar a cabo una distribución equitativa de rentas para mejorar el acceso a los productos alimenticios y a los medios para la agricultura de parte de las personas de escasos recursos y vulnerables.

4.2    Es preciso que los estados garanticen los derechos políticos y económicos de aquéllos que viven dentro de sus fronteras, con inclusión de los derechos de los consumidores. Los estados deben, además, garantizar un clima favorable al desarrollo y a los procesos democráticos, actuando para prevenir la violencia, el terrorismo y toda clase de discriminación. Los estados deberían respetar el derecho internacional.

4.3    Deben suspenderse los programas de ajuste estructural impuestos por el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. En un futuro, las reformas económicas y los planes para el pago de la deuda deben formularse con la participación de la sociedad civil.

4.4    Los estados deben esforzarse más por resolver pacíficamente los conflictos y, conjuntamente con las agencias donantes, garantizar alimentos a las poblaciones vulnerables, incluyendo a las personas desplazadas y los refugiados.

5.    Es preciso reforzar y profundizar en todos los niveles la participación de las organizaciones populares y de las ONGs.

5.1    Debe garantizarse la libertad de asociación, incluyendo, para los pequeños productores, los consumidores, las mujeres, los indígenas, los jóvenes y otros, el derecho a organizarse.

5.2    La sociedad civil debería controlar los efectos sobre la seguridad alimentaria de las políticas, los programas y las acciones de las organizaciones internacionales financieras y comerciales, y participar en la formulación y el seguimiento de las políticas y programas nacionales.

5.3    Asimismo, las organizaciones de la sociedad civil deberían participar en una ejecución eficiente de los proyectos de desarrollo alimentario y agrícola.

6.    El derecho internacional debe asegurar el derecho al alimento, garantizando que la soberanía en campo alimentario tenga prioridad sobre las políticas macroeconómicas y la liberalización del comercio. Los alimentos no pueden considerarse como mercancías, debido a su dimensión social y cultural.

6.1    Cada nación debe tener derecho de soberanía alimentaria para alcanzar el nivel de alimentación y nutrición que considere apropiado desde el punto de vista cuantitativo y cualitativo sin sufrir ninguna clase de represalia.  Las fuerzas de mercado no resolverán por sí solas el problema de la inseguridad alimentaria, ni a nivel nacional ni internacional. En numerosos casos ellas pueden provocar o agravar la insecuridad alimentatia. En consecuencia, es preciso revisar los acuerdos de la Ronda de Uruguay.

6.2    Todos los pueblos y todos los países tienen derecho a desarrollar una agricultura propia. La agricultura desempeña múltiples funciones, todas esenciales para el logro de la seguridad alimentaria.

6.3    Se deberían llevar a cabo negociaciones con miras a desarrollar instrumentos más eficaces para poner en práctica el derecho al alimento.

Dichos instrumentos deberían comprender:

Un Código de Conducta que norme las actividades de aquéllos que participan del proceso de logro del Derecho al Alimento, ya sea que se trate de instituciones nacionales e internacionales o de operadores no estatales, tales como las empresas transnacionales.

Una Convención Mundial por la Seguridad Alimentaria para apoyar a los gobiernos en el desarrollo y ejecución de planes nacionales de seguridad alimentaria y en la creación de una red internacional de reservas de alimentos a nivel local, nacional y regional. Es imperativo que se suscriba dicha convención para asegurar que el derecho al alimento tenga prioridad sobre otros convenios internacionales, tales como la Organización Mundial del Comercio.

6.4    Debe reemplazarse progresivamente la ayuda alimentaria por el apoyo a la agricultura local. Cuando la ayuda es la única alternativa, debe darse prioridad a la compra local y la ayuda triangular, en la que se compra la ayuda en un país necesitado en otro de la misma región.

SEGUIMIENTO

Las organizaciones de la sociedad civil están empeñadas en asegurar que se dé seguimiento a esta Cumbre Mundial de la Alimentación, particularmente vigilando para que se respeten los compromisos asumidos en ocasión de la Cumbre y participando activamente en la Campaña de Alimentos para Todos.  Además de la Convención Mundial sobre Seguridad Alimentaria y del Código de Conducta, la iniciativa Alimentos para Todos debería servir de base para que los esfuerzos para garantizar el Derecho legal al Alimento se realice a través de una participación de ancha base a nivel local, nacional e internacional. Asimismo, dirigimos un llamado a que se refuerce el Comité por la Seguridad Alimentaria Mundial hasta que todos los sectores de la sociedad civil participen de las tareas de seguimiento asignadas al Comité.

Finalmente, el hambre y la desnutrición son, fundamentalmente, cuestión de justicia. Si no aceptamos que el derecho de todo ser humano a recibir el sustento tiene prioridad sobre la búsqueda de la ganancia, el hambre y la malnutrición van a seguir.

Nuestro mensaje es simple:Queremos una tierra para vivir.

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